18 de enero de 2013

¿Te apetecen unas Falerinas?


Nuestras cupcakes son tan especiales que no pueden llamarse simplemente cupcakes, son maravillosas Falerinas.
Por supuesto, siempre recién hechas, realizadas únicamente con productos de primera calidad y con un montón de sabores a elegir. Puedes escoger entre ricas Falerinas con cremas de sabores y adornos de colores o tener tu propio "Jardín de Falerina" al adornarlas con preciosas flores comestibles.
Y para hacerlas más a tu medida también puedes decidir el tipo de bizcocho (vainilla, chocolate, arcoiris,...) con o sin relleno, o bien déjate orientar por Falerina. Es muy fácil hacerte con unas, empieza por media docena o más.

NO DUDES EN CONTACTAR CONMIGO PARA SOLICITAR MÁS INFORMACIÓN SIN COMPROMISO,  escríbeme a falerina@falerinasgarden.com


                   

8 de enero de 2013

Roscón de Reyes

Es cierto que es un poco tarde para escribir sobre el Roscón de Reyes pero si no empiezo ya con una receta creo que nunca llegaré a comenzar mi blog. Llevo varios meses intentando ponerlo en marcha, pero por una cosa u otra no acababa de empezarlo. Quería hacerlo tan bonito que no sabía cómo reflejar mis ideas en su diseño así que empiezo con uno provisional que intentaré mejorar más pronto que tarde (sí, es demasiado rosa, lo sé). El detonante ha sido que a pesar de la fecha en la que estamos, me están pidiendo la receta ¡y si no la escribo ya, no habrá una nueva ocasión hasta dentro de un año!

Aunque mi pasión por la repostería se centra en las cupcakes y las galletas decoradas, de las que ya os hablaré, tengo curiosidad por otras recetas dulces. Y no es que sea una buena cocinera, ¡más quisiera! ni siquiera me gusta cocinar. Sí, es un poco raro, todo el mundo cuando ve mis dulces me dice, "claro, es que se nota que te gusta la cocina" ¡infelices! Se trata de un caso raro de gusto expresamente por la repostería, mejor dicho, por algunos aspectos de la repostería. Pero poco a poco voy ampliando horizontes, de ahí que hace unos días sintiera el impulso de hacer algo nuevo.


[Como dirían los actores: acotación escénica: aunque te suene raro, si tienes pensado poner en práctica esta receta en las próximas horas, saca la mantequilla del frigo, lo sé, parece que ahora no viene a cuento esto que te estoy diciendo, pero hazme caso y saca la mantequilla ya!!]
Faltaban dos días para Reyes y no dejaba de ver por todas partes alusiones al típico roscón que, como casi todo el mundo, compro para la ocasión y que en realidad no me gusta demasiado, lo encuentro bastante seco, claro que mojado en colacao (soy adicta) no se nota. Así que me dije, ¿por que no te animas este año a probar a hacer uno? en realidad esa idea se me ocurre cada año pero nunca la pongo en práctica, no sabría ni como empezar. Pero después de mucho indagar descubrí dos cosas llamativas sobre la receta. Uno: en todas partes aparece la misma receta (por un lado lógico, pero raro ¿no?) ¡hasta en el libro básico de la Thermomix!. Dos: en tooodas las recetas las cantidades de los ingredientes eran para dos roscones ¡en todas! curioso que coincidieran en esto. Pero bueno, en realidad, esto me facilitaba mucho la tarea, no tenía que escudriñar cuál sería la mejor receta y en cuanto a la cantidad, resulta muy fácil dividir por dos ¿no?
Los ingredientes son muy habituales (salvo la levadura de panadero prensada y el agua de azahar) y tengo que decir que la receta sale sí o sí y además queda super esponjoso. Es muy sencillo de realizar pero hay que tener bastante paciencia porque el tiempo de espera para que actúe la levadura es de varias horas y además hay que hacer este paso dos veces.





Lo primero que me llamó la atención fue lo de la "masa madre", eso dije yo "¡madreeee! ¿qué es eso?" (léase al estilo Martínez Soria). Sí ya sé que es algo que usan los panaderos pero ¿yo? ¿cómo lo hago? pues la verdad es que es facilísimo, el único ingrediente no tan habitual es la levadura de panadero, que a diferencia de la típica en polvo de toda la vida, tiene el aspecto de una pastilla de caldo un poco grande.


Es lo primero que hay que hacer, la masa madre. Calienta un pelín la leche para que esté tibia y luego diluye en ella la levadura, tendrás que ayudarte de la mano para deshacerla un poco dentro de la leche. Tamiza la harina y añádele el azúcar y la mezcla de la leche y amásalo (a mano, con Thermomix o Kitchen Aid, si eres de las afortunadas en tener una) y formas una bola. La introduces en un bol con agua tibia (sí, a mí también me sonó raro) y en cuanto flote es que ya la levadura ha hecho su efecto y ya está lista la masa madre. Este proceso puede durar entre 5 y 10 minutos



Ahora comenzaremos a hacer la masa del roscón. Antes de nada prepara estas cosas:
-  Tamiza la harina.
-  Aromatiza el azúcar glas con ralladura de piel de naranja y de limón. Esto lo puedes hacer de varias maneras, la más sencilla es pulverizar la piel de una naranja y de un limón con el azúcar. Quedará como una pasta de tono amarillento.
- Haz lo mismo que en la masa madre con la leche y la levadura.
Si confiaste en mí cuando empezaste a leer la receta, ahora estarás encantada de disponer de una mantequilla como Dios manda para hacer el roscón y no tener que parar en medio de este fregado para esperar a que la mantequilla se ablande ¡Te dije que sacaras la mantequilla del frigo! ¿recuerdas? . No es ninguna tontería, si de verdad quieres un roscón esponjoso, los detalles como este son los que marcan la diferencia. Es importante tamizar la harina y también usar la mantequilla a temperatura ambiente y eso sólo se consigue con unas horas fuera del frigo. ¡Que te veo! ¡Nada de microondas que la vas a fastidiar! Si no sacaste la mantequilla a tiempo, ponte a ver una peli y luego continúa con la receta. Si la mantequilla se transforma en líquido queda arruinada la esponjosidad de la masa. ¿Y qué es eso de "a temperatura ambiente"? pues llega en el momento en que tu dedo deja con facilidad su marca en la mantequilla al tocarla. Para tu regocijo, te diré que la cantidad de mantequilla de esta receta es tan poca que la espera no es tan larga, ¡mi pasión por las cupcakes me ciega cuando hablo de mantequilla!
Bien, ahora ya podemos continuar y empezar a mezclar los ingredientes, de nuevo puedes hacerlo a mano, en Thmx o KA: la harina tamizada, la leche con la levadura, un huevo, el azúcar aromatizado, un pellizco de sal, el agua de azahar. Sí, es sólo una cucharadita (puedes añadir más si te gusta, pero a mí el azahar en exceso me repugna un poco), pero es justo el ingrediente que hace que el roscón sepa a roscón. Es decir ¡es obligatorio! Añades también la famosa mantequilla y la bola de la masa madre que hicimos. Se mezcla hasta que se integren todos los ingredientes y ahora sí que a mano, se amasa un poco la bola.
Ahora empieza el tiempo de espera. Esta bola debe reposar unas horas hasta que doble su tamaño, el tiempo puede variar entre 2 y 5 horas. Coloca la bola en un bol y tápalo con un paño de cocina.



Cuando la bola haya duplicado su tamaño, espolvorea tu mesa de trabajo con un poco de harina  para que no se pegue la bola y empieza a amasar. Por fin, haz la forma de roscón, es decir, con la mano abre el centro de la bola con el típico agujero. Incluso puedes hacer un amago de "hoolahop" con la muñeca para que se distribuya bien la masa alrededor del agujero. ¡Asegúrate de hacer un buen agujero que la masa tiende a encoger! Ahora es el momento de incluir el regalito del roscón, haba, o lo que sea tu costumbre, eso sí, envuélvelo en un poco de film de cocina. Coloca tu roscón sobre una bandeja de horno con su papel de horno. Tápalo otra vez con un paño de cocina y déjalo reposar un par de horas.

 



Una vez que el roscón ha crecido de nuevo, es el momento de decorarlo. Precalienta el horno a 200º. Prepara azúcar humedecido, es decir, añade unas gotas de agua a un poco de azúcar, que quede como crema exfoliante espesa, no líquida. Bate un huevo y con un pincel pinta el roscón. Hazlo con muchísima delicadeza, despacio y sin apretar porque ¡puedes desinflar el roscón!








A continuación coloca fruta escarchada, el azúcar humedecida y almendras laminadas (yo personalmente no las pongo, pero es algo muy típico del roscón).



Por fin metemos el roscón al horno, 10 minutos a 200º y 5 minutos más a 180º. Cuidado de que no se queme, si es necesario tápalo con papel de aluminio hacia el final del horneado. Ya sabes que cada horno es un mundo, quizá en el tuyo necesite un par de minutos más. Aconsejo que no quites el ojo de la ventana del horno en los minutos finales ¡tanto trabajo para que se chamusque, ni pensarlo!


El próximo año hablaremos de posibles rellenos y de cómo hacer nuestra propia fruta escarchada (en esta ocasión parte de la fruta estaba bañada en chocolate).De momento lo dejo aquí, voy a seguir cuidando mi jardín.